Este cliente procesa documentos médicos que se incorporan directamente a las evaluaciones sujetas a plazos fijos. Cualquier retraso en la entrega de una transcripción paraliza de inmediato dicho proceso de evaluación. Ya sea un término clínico mal interpretado, una estructura de documento que no se ajuste al sistema de procesamiento posterior o una inconsistencia de formato que exija una corrección manual, cada fallo sale a la luz en el peor momento posible: cuando la gestión del caso ya está en curso.
Su proveedor anterior no había logrado cumplir con las expectativas ni en términos de calidad ni de costes. Sin embargo, cambiar de proveedor en mitad del proceso conlleva sus propios riesgos: un nuevo socio debe integrarse rápidamente, asimilar la terminología médica y los criterios de documentación, y ofrecer un rendimiento fiable desde el primer archivo.
El volumen de trabajo lo complica todo. La recepción diaria de datos fluctúa, y un socio que gestiona volúmenes medios sin problemas puede colapsar cuando la demanda se dispara. Es precisamente en ese momento cuando una transcripción tardía o inexacta causa el mayor perjuicio operativo. Por ello, contar con una garantía de entrega de 24 horas es vital para mantener las operaciones en marcha.

