La CIE constituye el estándar mundial para registrar y clasificar enfermedades, afecciones de salud y causas de muerte. Mantenida por la OMS, permite a los países elaborar estadísticas sanitarias comparables a escala internacional. La OMS ha fijado el final de 2027 como fecha límite para que los Estados miembros comiencen a comunicar las estadísticas de mortalidad y morbilidad utilizando la CIE-11, la revisión más reciente.
La transición de la CIE-10 a la CIE-11 representa un cambio de gran alcance: incorpora alrededor de 1,5 millones de palabras de contenido nuevo y revisado, además de importantes cambios estructurales y nuevos capítulos. Hasta ahora, las revisiones se traducían manualmente por especialistas durante largos períodos de tiempo. Aunque este enfoque sigue siendo válido, está condicionado por la disponibilidad de expertos. Con un plazo inamovible y un presupuesto definido, el RIVM necesitaba encontrar el equilibrio entre rapidez y precisión, dando prioridad absoluta a esta última. Al tratarse de una clasificación y no de un texto convencional, un único término incorrecto puede provocar la asignación errónea de un diagnóstico a un código y alterar las estadísticas resultantes.
Disponer de una versión fiable en neerlandés es esencial más allá de los Países Bajos. Los profesionales sanitarios registran y comparten la información en neerlandés, y el RIVM es responsable de la clasificación en todas las regiones neerlandófonas, convirtiéndola en la base sobre la que se sustentan unos datos sanitarios comparables.

